
Este es un tiempo que muestra la otra cara de las estaciones, que invita a la melancolia de los días navideños y a la reflexión, a los buenos deseos y a la convivencia familiar o con amistades.
El domingo que pasé por un centro comercial de la ciudad, me percaté que ya ofrecen la ropa invernal. Ya se empieza a oler ese espíritu decembrino que se antoja vivir de vez en vez. Si, ya se que apenas estamos a mediados de septiembre, pero también se que no tarda mucho en que estemos en pleno diciembre.
Bienvenida la época, bienvenidas las estaciones que con estos cambios de etapa de cierta manera sacudimos nuestra vida y tomamos bocanadas de aire que nos hacen valorar lo poco o mucho que tenemos en todos los sentidos.
Bienvenido otoño que ya puedo ver que te asomas por el horizonte.
“La mejor herencia que se le puede dejar a un hijo es un buen nombre” – Alexander Hamilton
“No hay cosa más difícil que el conocerse a sí mismo. No hay cosa más fácil que el dar consejos” – Tales De Mileto
“Los hijos se convierten para los padres, en una recompensa o en un castigo, según la educación que reciben” – Petit
“No se puede tratar con las cosas más serias de este mundo, a menos que uno comprenda las más divertidas” – Winston Churchill
“Estar preocupado es ser inteligente, aunque de un modo pasivo. Sólo los tontos carecen de preocupaciones” – Johann Peter Eckerman
“Que en vuestra casa, cada cosa tenga su lugar, cada negocio su tiempo” – Benjamin Franklin
“Conviene reír sin esperar a ser dichoso, no sea que nos sorprenda la muerte sin haber reído” – Jean De La Bruyere
“La felicidad de los hijos se inicia en la felicidad de los padres” – Joan Corbella R.
“Es mejor la mitad de un pan para calmar el hambre, que pan ninguno” – Camden
“Cuando nuestro odio es demasiado profundo nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos” – Francois, Duque de La Rochefoucauld
“Procura no prestar ni pedir prestado a nadie, porque el que presta suele perder a un tiempo el dinero y el amigo, y el que se acostumbra a pedir prestado falta al espíritu de economía” – William Shakespeare
“Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. – Arquímedes
“La libertad consiste en poder hacer todo lo que no dañe a otro” – Derechos Humanos
“Lo que se haga sin esfuerzo alguno y con presteza, durar no puede, ni tener belleza” – Plutarco
“Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres” – Pitágoras
“El hombre sabio ve en las desventuras ajenas las que él debe evitar” – Siro Publilio
“Ambiciona tener honor, no tener honores” – Francesco Guicciardini
“El que puede tener paciencia, puede tener lo que quiera” – Benjamin Franklin
“El hombre superior se culpa a si mismo, él inferior culpa de todo a los demás” – Confucio
Me siento, a estas alturas de la vida, casi igual que cuando era joven. Mis propósitos, afanes, preocupaciones, planes, ilusiones, temores, limitaciones, aspiraciones y aficiones tienen, en lo general, las mismas características que en aquellos tiempos.
Estoy muy lejos de plantear mi felicidad en base a los bienes materiales y sigo siendo capaz de disfrutar lo que tengo sin caer en la desesperanza por obtener aquello de lo que carezco.
Tengo la fortuna de apreciar y dimensionar lo que me rodea y vivo en armonía con lo que soy capaz de generar por medio de mi trabajo diario.
Sigo esforzándome diariamente por ganarme el cariño y respeto de mi familia, amigos y compañeros de trabajo, pues siempre he sabido que los amores se mantienen y crecen a la luz de la devoción y cariño con el que se cuidan y bastante bien les hace regarlos frecuentemente con agua del corazón.
Mantengo vivos mis amores, los pasados y los presentes, porque ellos me dan la energía para seguir caminando.
Conservo los afectos de mis amigos en el reducto interno que para cada uno he ido formando a través de los años y lo cuido como un espacio que a perpetuidad y por derecho a cada uno corresponde.
Guardo un especial agradecimiento a todos aquellos que han aportado con generosidad un pedacito de su alma y su corazón contribuyendo a hacer de mi lo que soy ahora y lo que seré mañana.
Uso como energía pura la confianza que tuvieron y tienen en mi quienes me han ayudado a formarme durante todos estos años. Esas personas que estuvieron conmigo durante mis años niños, mis años jóvenes y mis años adultos, y que, en conjunto me han preparado, espero, para vivir bien mis años viejos que pronto habrán de venir.
Tengo presente a mis antepasados quienes me ofrecieron sus hombros para que mis pies comenzaron su trayecto y ahora cuido que mi par de piernas sean fuertes para que se apoyen en ellas los pasos de quienes de mi nacieron. Procuro que mis pies se conserven firmes y en contacto con el piso, aunque es frecuente que mi imaginación se de el lujo de volar y de soñar con un armonioso hoy y un mejor mañana.
Cuando en mi existe frío, producto de las lejanías, desavenencias y desencuentros con mis semejantes, llamo a la hoguera de mi corazón para que me fortalezca, y le pido que me de el calor que me permita asumir mis culpas para saber pedir perdón.
Y cuando recibo por cualquier motivo la disculpa ajena, trato de ser de fácil perdón y olvido. Bastante penitencia paga quien asume su culpa como para se cometa el exceso de hacerle el momento más difícil.
Procuro vivir en paz conmigo mismo, pues se bien que no se puede ofrecer tranquilidad cuando uno mismo no la tiene para si.
Se que para volar solamente se requiere dar fuerza a las alas de nuestra imaginación y tomar rumbo hasta donde la nada existe.
Sueño con una vejez acompañada en donde la acompañada, mano de ella sea mi guía y donde la mía sea su sostén.
Quiero repetirme en cada acto de quienes buscan una forma digna de vivir y que sus afanes impregnen mi alma para seguir adelante y vivir cada día como manda Dios.
Quiero tener algún día el privilegio de llegar hasta lo más alto donde el espíritu alto, tiene su fortaleza y nuestra fe su razón de ser.
Podríamos llamarlo “predisposición” pero lo cierto es que hoy noté un cambio en el ambiente, cambio positivo por supuesto. El clima fue muy agradable, por lo menos hoy se quedaron de lado las variaciones bruscas de temperatura típicas de finales de Invierno en nuestra región (no estuvo presente el bochornoso calor ni los tristes nublados que no traían consigo lluvia, solo gripa) para dar paso a un sol esplendoroso que arrancaba un especial colorido a las plantas.
La Primavera para muchos es sinónimo de comienzo, de marcar un reinicio y precisamente por el derroche de vida que trae aparejado, es marca de positivismo. Los humanos al igual que los vegetales necesitamos el sol. Al respecto, son escalofriantes las estadísticas de suicidios en los países nórdicos que agobiados por las naturales depresiones que todos padecemos alguna vez en la vida, muchas veces son alentados a dar ese trágico paso (dicen los estudiosos del tema) por el clima gris y la falta de sol de manera constante.
Hoy vi un sol que contagia energía, que no quema, de esplendorosa claridad, que está en su punto exacto. Igual el aire se respira limpio, lleno de vida. Ayudan a este ambiente las plantas, esos seres vivos que aparentemente carecen de emociones pero que si nos fijamos bien, nos damos cuenta cuando sufren y cuando gozan.
Es tiempo de crecimiento, de mantener nuestra evolución, misma que no debemos dejar de lado, debe ser constante, solo nos debemos detener de vez en vez a tomar un respiro, a analizar que hemos hecho bien y que hemos de corregir, y después de eso a seguir con el proceso de mejoramiento contínuo que de manera inequívoca contagiaremos de el a quienes nos rodean.
Bienvenida Primavera.
Las tardes de domingo suelen ser las horas más fértiles para la melancolía. En esos instantes de la semana nos llega casi por inercia la invitación a la reflexión sobre muchas cosas tanto de nuestras decisiones como las que irremediablemente suceden a nuestro alrededor.
Ahora estoy en una de esas tardes sentado en mi escritorio y sin mucho por hacer, solo esperando el inicio de una semana que presagia presiones y aceleres con una calma tensa por prólogo.
Y estoy escuchando en el iTunes una canción que me trae muchos recuerdos agridulces: “True Colors” de Cindy Lauper….de hecho es en general la música de Cindy Lauper.
Cuantas chispas hay que detonan un recuerdo, bien puede ser una melodía, un aroma, una flor, un libro, un diario….un muy especial diario…
Esta dicho hasta el cansancio que los humanos debemos considerarnos afortunados por contar con ese don denominado “sentimientos”. Y lo englobo como un concepto más que como un sustantivo. Los sentimientos son tan grandes como variados.
La gente que puede considerarse plenamente feliz es aquella que ha aprendido a sobrellevar los sentimientos como una parte natural de los humanos. Es la que ha aceptado que estos no pueden cambiarse a capricho, puesto que tienen una especie de “vida propia” independiente de nuestra voluntad para modificarlos. Hay que saberlos integrar a nuestra vida, para bien o para mal ahí están. No debemos ahogarnos ni en los buenos ni en los malos. Es obvio que
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Como consecuencia de la crisis económica mundial ha habido reacciones de diferente índole tanto entre los empresarios y ejecutivos como entre el consumidor promedio, positivas o negativas.
Albert Einstein, científico alemán naturalizado estadounidense y autor de la teoría de la relatividad, tiene entre sus muchas aportaciones al mundo una serie de frases y citas celebres.
En estos tiempos de crisis varios personajes relevantes han reaccionado de manera positiva y han citado que en su inspiración esta precisamente una cita de Einstein. Es muy interesante y aquí la comparto:
“No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado. Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla. Albert Einstein.”
Mario Benedetti, escritor uruguayo integrante de “La generación del 45” escribió este profundo texto.
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.
Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto. Me gusta la gente que tiene sentido de la justicia. A estos los llamo “mis amigos”.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja el niño dentro de si. Me gusta la gente que con su alegría contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera. Me gusta la gente fiel y persistente que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivoco o que no sabe algo. La gente que al aceptar sus errores se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. La gente que lucha contra las adversidades. La gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni por como lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen. Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como esa me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que con solo tenerlos junto a mi me doy por retribuido.
Son pocas las ocasiones en que nos ocupamos de darte el lugar que te mereces. Aun por mi parte sabiendo que sin ti jamás habría pisado este mundo.
Esa aparente frialdad que por herencia de género nos es otorgada a los hombres nos limita a expresar muchas veces lo mucho que sentimos. NADIE está exento de eso. La incesante aventura de las manecillas del reloj va consumiendo sin tregua las oportunidades de manifestar tantas cosas. No quiero perder esta ocasión….
No necesitas decirme que me quieres, eso lo sé desde el momento que nací. Fui el primero de tus hijos. Tengo grabado en mi corazón tantas anécdotas que son prueba de tu amor hacia mí, querido padre. Y te confieso que muchas veces me sucedió como reza la letra de cierta canción: “como quería ser grande para no quedarme en casa y acompañar a mi padre muy lejos, tal vez hasta el fin del mundo”.
No lo sé, porque no me corresponde definirlo a mí, si acaso habrás sido un buen esposo…. pero si tengo la seguridad para decirte que has sido el mejor de los padres.
Mí querido viejo…
Felicidades.
Te quiero mucho Papá…
Cuando quería ser grande – Alejandro Fernandez
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Poema del padre – Paco Stanley
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Mi querido viejo – Piero
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El Maestro Carl Sagan (q.e.p.d.) cautivó a toda una generación (y lo sigue haciendo) con sus aportaciones al campo de la ciencia. Hay un video que ha hecho historia. El video es llamado “Ese pequeño punto azul” y al terminar de verlo queda una conciencia distinta de nuestro mundo y del universo:
Inicio de Diciembre. Generalmente solo una vez al año la vida nos permite tener un acercamiento tan profundo hacia nuestro interior y es precisamente en estos días cuando eso sucede. Sea por la conmemoración de la venida de Dios al mundo, sea por la época de frió que invita a la melancolía, sea por el bombardeo comercial que sufrimos por todos los medios de comunicación, el caso es que no debemos desaprovechar para echar un vistazo a nuestro yo interno y reflexionar, y mas que pensar en hacer los propósitos a cumplir en el año que viene, ponernos a revisar si logramos los que nos propusimos en este 2007.
Esta vida actual tan acelerada y consumista nos ha puesto a considerar y creernos (equivocadamente según mi opinión) que la felicidad depende de tener tal o cual auto, cierta cantidad en la cuenta bancaria y la ubicación de nuestra casa en las mejores zonas de la ciudad. Nos hemos hecho consumistas y competitivos y eso no debemos despreciarlo, es bueno, pero también hay que reflexionar…¿somos realmente felices con tanto acelere…? Por las prisas en que vivimos olvidamos con gran facilidad las verdaderas cosas importantes de nuestra existencia. Olvidamos que
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