
Este es un tiempo que muestra la otra cara de las estaciones, que invita a la melancolia de los días navideños y a la reflexión, a los buenos deseos y a la convivencia familiar o con amistades.
El domingo que pasé por un centro comercial de la ciudad, me percaté que ya ofrecen la ropa invernal. Ya se empieza a oler ese espíritu decembrino que se antoja vivir de vez en vez. Si, ya se que apenas estamos a mediados de septiembre, pero también se que no tarda mucho en que estemos en pleno diciembre.
Bienvenida la época, bienvenidas las estaciones que con estos cambios de etapa de cierta manera sacudimos nuestra vida y tomamos bocanadas de aire que nos hacen valorar lo poco o mucho que tenemos en todos los sentidos.
Bienvenido otoño que ya puedo ver que te asomas por el horizonte.





