Dos noticias interesantes en el ámbito tecnológico se han filtrado en estos últimos días: por un lado la Unión Europea ha dejado clara su postura respecto a las sanciones que podría aplicar a las empresas operadoras de telefonía celular que obstaculicen la posibilidad de hacer llamadas VoIP (llamadas a través de internet) desde el propio teléfono móvil, y por otro lado el Departamento de Justicia de los Estados Unidos insiste a un juez que se prorroguen sus capacidades de supervisión para que Microsoft no se le “salga del carril” en el acuerdo antimonopolio que se signó en el año 2002.
En el primer caso, en Europa, esto seguramente va aparejado de la inminente salida al mercado de la aplicación de Skype para los teléfonos inteligentes BlackBerry en el próximo mes de mayo siguiendo así a la respectiva aplicación para iPhone que se liberó en este mes de abril.
Los usuarios de estos dos dispositivos a diferencia del resto de las marcas de teléfonos celulares, siguen incrementándose a nivel mundial probablemente por las ventajas que suponen estos aparatos que hacen las veces de una mini PC en el bolsillo.
Skype seguramente se dio cuenta de ello hace tiempo y ahora libera la aplicación específica para estas dos marcas comerciales que creo será un boom móvil para esa compañía, puesto que si bien ya existía hace tiempo para otras marcas de teléfonos móviles (Nokia, Samsung, etc.), también es verdad que generalmente los poseedores del tipo de teléfonos como BlackBerry e iPhone son personas que explotan la tecnología de una manera más intensa que el resto de los usuarios de otras marcas.
Es evidente que la salida al mercado de Skype para BlackBerry e iPhone no cae nada bien a las operadoras de telefonía celular en ninguna parte del mundo, porque es tanto como permitir que “el enemigo” use su red (solo de manera indirecta) y use los teléfonos que en gran cantidad de ocasiones ellos mismos subsidian, para ofrecer un servicio similar de llamadas de voz al usuario (y cliente) del dispositivo pero de una manera más económica e incluso gratuitas (cuando son de Skype a Skype). Ello conllevará a la obvia pérdida de ingresos para los operadores celulares. Seguro vendrán nuevos paquetes comerciales con llamadas ilimitadas para hacer frente a esta novedad.
Lejos de pensar en “arropar” y proteger a estas compañías proveedoras de servicios bajo el falso argumento de la competitividad, el Gobierno Europeo vela por los intereses de los usuarios finales de los servicios celulares y de comunicación y deja en claro que sancionará a las empresas proveedoras que “capen” las llamadas VoIP en sus teléfonos, así el consumidor tendrá la posibilidad de elegir llamar a sus contactos ya sea por la red celular del operador, o a través de la aplicación de Skype en su teléfono celular posiblemente de manera gratuita. Hay que aclarar que Skype en estos celulares no funcionará en la red propia de la compañía celular, sino que deberán conectarse a la aplicación a través de una red Wi-fi, por lo tanto solo podrá ser usado en teléfonos con esta funcionalidad integrada y donde haya cobertura de internet inalámbrico.
En el otro frente de defensa del consumidor pero ahora del lado americano, el Departamento de Justicia estadounidense lejos de echarse en sus laureles cómodamente a esperar que el plazo de vigilancia impuesto a Microsoft para evitar sus despiadadas practicas monopólicas simplemente caduque, ha solicitado que se amplié para tener mayor seguridad de que el gigante tecnológico no caiga en la tentación de usar su poder nuevamente para aplastar a su competencia.
De hecho ya sería la segunda ampliación del plazo de vigilancia puesto que el vencimiento original fue en 2007 dándose una prorroga por dos años y ahora se pretende otra por año y medio más. Al respecto Google ya experimento regulaciones en Europa.
Son de aplaudirse estas regulaciones en un Gobierno. Es una clara muestra de servicio al ciudadano común que paga sus impuestos y que vota para elegir la mejor opción que vele por sus intereses.
Mucho hemos de aprender de estas prácticas en México, que desde hace tiempo debieron ser impuestas y que apenas hacen sus pininos en la práctica con la Comisión Federal de Competencia contra los históricos abusos del descarado monopolio en telefonía celular y fija con Telcel y Telmex respectivamente propiedad del una vez hombre más rico del mundo.
Es cierto, son incipientes las acciones de la Comisión reguladora en nuestro país, y también es cierto que pueden ser producto de la presión de la OCDE de la cual es miembro, pero ya por lo menos están ahí los esfuerzos por mejorar.
A propósito de las presiones de la OCDE hacia México como miembro, en mediciones de ese organismo las conexiones mexicanas ostentan el nada honroso último lugar en velocidad de conexión y el tercer lugar como el servicio más caro para los consumidores. Todo esto es motivado de forma directa por la falta de competencia en la que un monopolio (es monopolio en la práctica mas no en la teoría porque es cierto que hay mas competidores, pero por su tamaño no pesan en el escenario) no tiene el mínimo interés en gastar para actualizar sus servicios y hacerlos vanguardistas puesto que nadie “le hace sombra”, y además puede darse el lujo de cobrar los precios que ellos fijan. Es un abuso por donde se le vea.
Ojala y la Comisión Federal de Competencia de México siga al pie de la letra el ejemplo de la Unión Europea y de los Estados Unidos, aunque sea por presiones de la OCDE y vele así por los intereses y los bolsillos de sus ciudadanos.





