El gigante tecnológico Microsoft ha contratado al comediante estadounidense Jerry Seinfeld estrella de su serie homónima de critica irónica y obsesiva que mucho tiempo en México pudimos ver por el canal de paga Sony para ser la imagen del controvertido sistema operativo Windows Vista.
Sus honorarios serán la friolera de 10 millones de dólares, e irónicamente durante las 9 temporadas que duro su serie al aire se vieron en el apartamento de Jerry a varias computadoras Mac de Apple, la archirrival de Microsoft liderada por Steve Jobs, situación que lo ubicaba como “maquero”.
Pues bien, con tanta queja a cuestas con el actual sistema operativo Windows Vista, Microsoft quiere contraatacar con esquemas mercadotécnicos y para esto entrara al quite este experto de la improvisación (recordemos como en su serie de TV comúnmente aparecía en un escenario representando sketchs al estilo de “Los Comediantes” de Jorge Ortiz de Pinedo).
Adicional a Seinfeld, se rumora que estará en la nueva campaña también el filántropo y ex-CEO de Microsoft, Bill Gates.
Esto es buena noticia para los fans (que se empeñan en negar serlo) de la empresa de las ventanas, ya que en realidad Gates ha ganado un plus en su imagen a raíz de la fundación Bill y Melinda Gates de ayuda a los desprotegidos a la que ha dedicado su tiempo completo una vez que cedió el poder hace meses a Steve Ballmer.
Vista ha estado en el ojo del huracán prácticamente desde su lanzamiento por las múltiples fallas experimentadas y por los temidos pantallazos azules de Windows que son mucho más comunes en este SO que en su predecesor Windows XP. A tanto ha llegado su descredito que muchas empresas se han inclinado por hacer un downgrade a XP al adquirir maquinas nuevas para no utilizar Vista. Personalmente no he tenido experiencias lo suficientemente negativas como para odiar a Vista, de hecho de no ser por la lentitud al arrancar y al apagar el sistema diría que es igual de eficiente que XP, pero insisto, es mi opinión.
Pues ya veremos a donde lleva esta campaña, que quedara como antesala del esperado (y considerado salvación del honor de Microsoft) Windows 7, de que se espera esté disponible en 2010.





