(….viene de la parte 2 de 3) No todo el tiempo me lo pase en San Miguel de Allende, también me di la oportunidad de visitar dos ciudades vecinas: la cuna de la Independencia mexicana Dolores Hidalgo, Guanajuato y la famosa ciudad de las momias, Guanajuato, Guanajuato.
Dolores Hidalgo es la cuna de la Independencia de México, San Miguel de Allende es la fragua de la misma. En SMA nació uno de los grandes artífices del movimiento independentista de 1810, el General Ignacio Allende. Originalmente el pueblo llamado San Miguel fue rebautizado el 8 de marzo de 1826 como San Miguel de Allende en honor a ese héroe nacional. El inicio de la lucha por la Independencia mexicana tuvo lugar en una ciudad vecina, Dolores Hidalgo, por el cura Don Miguel Hidalgo y Costilla el 16 de septiembre de 1810. Dolores Hidalgo es un pueblo típicamente mexicano, tiene todo el folclor nacional y ahí es posible encontrar todo el sabor del centro mexicano. Al pasear por la plaza principal y cercano al balcón donde se dio el histórico grito de Independencia encontré un puesto de nieves de garrafa con sabores suigeneris: entre otras, nieve sabor aguacate, sabor pétalos de rosa, sabor elote y sabor de chicharrón….
Cuando termine de degustar esta nieve (fui algo conservador y pedí una combinación de nuez y chocolate), fui testigo de dos eventos que llamaron mi atención por lo diametralmente opuestos: por un lado una boda al más puro estilo de las costumbres de ciudades y pueblos tradicionales del centro del país donde la joven pareja una vez matrimoniada salió a la plaza principal a festejar con un grupo de músicos atrás de ellos y con una comitiva formada por parte de sus familias, y por otro lado arribo a la plaza principal un grupo de veteranos motociclistas “ángeles del infierno” provenientes de Estados Unidos y Canadá, a los que no perdí la oportunidad y me acerque a saludar para saber que venían de lugares tan distantes entre sí como Toronto, Atlanta, Houston, McAllen, etc. Con algunos de ellos viajaban sus esposas en una comitiva numerosa enfundados en chamarras y pantalones de mezclilla y piel negra. Solo de imaginarme un viaje de tantos kilómetros (de Torreón a San Miguel son casi 900 kilómetros y de Torreón a McAllen son más de 600, súmenle a ello atravesar todo Estados Unidos hasta México para quienes provenían de Toronto Canadá) enfundados en el trayecto en piel de color negro….ese es verdadero amor a Harley.
Otro día me di la oportunidad de conocer Guanajuato, Guanajuato. Desafortunadamente por lo apretado de la agenda en ese periodo (tenia que regresar a SMA por la tarde para un evento al que iba a asistir), no tuve el tiempo de conocer y fotografiar en Guanajuato la histórica Alhóndiga de Granaditas donde fue recibido a balazos el famoso y heroico indígena apodado el Pípila y cuyo nombre real era Juan Jose de los Reyes Martínez Amaro, oriundo precisamente de la ciudad de San Miguel de Allende donde nació en 1782 en la calle Terraplén numero 90, quien en una proeza se cargo con una enorme losa sobre su espalda para protegerse de la metralla de la fuerzas colonizadoras y prendió fuego a la puerta principal de la Alhóndiga que intentaba ser tomada por el Ejercito Insurgente al mando del cura Miguel Hidalgo, su empeño tuve éxito y la puerta fue derribada para lograr la toma de Granaditas. El Pípila participo en varias batallas más teniendo una vida longeva para fallecer en 1863. “Pípila” en esa región del país significa pavo o guajalote, apodo que se logro por la gran cantidad de pecas en tenía su cara semejando a estas aves y por su risa que según cuentan los historiadores parecía un graznido de pavo.
No tuve la oportunidad de visitar la Alhóndiga pero afortunadamente visite el Museo de las Momias de Guanajuato que desde niño marco un interés especial en mi por las películas de uno de mis héroes de la infancia: Santo el Enmascarado de Plata. ¿Qué niño mexicano de esa generación no recuerda con beneplácito las luchas que sostenía cuerpo a cuerpo el Santo contra las malévolas Momias? Y más, cuando en la setentera película de culto “Santo contra las Momias de Guanajuato” otros dos héroes enmascarados Blue Demon y Mil Mascaras ayudan al plateado a derrotarlas. Parte de la trama se desarrolla en el museo que visite.
Dicho museo está al final de un antiguo y clausurado cementerio municipal, y una de sus puertas (ya sellada) daba acceso al interior del museo. Se puede acceder en un tour al Museo de las Momias o bien pagar además por un acceso adicional al contiguo Museo del Culto a la Muerte. Hay una antigua leyenda sobre esta puerta, en la que se dice que fue sellada porque se aparecía un monje que aterrorizaba a la gente que paseara por ahí.
El guía turístico del Museo explica que en Guanajuato por ley no hay cementerios de capital privado, todos son municipales y hay dos situaciones que se combinan para dar origen a las momias: primero, aun después de fallecidos los ciudadanos deben seguir pagando impuestos (obviamente a través de sus familiares que les sobreviven) por ocupar un lugar en los pocos cementerios de gobierno. La tarifa en realidad no es cara, según sus cálculos ronda los 15 dólares anuales pero es difícil que después de tres o cuatro generaciones se sigan acordando de pagar el derecho de los difuntos, por lo que después de cierto tiempo de gracia de esperar la contribución (los esperan quince años para que paguen el atraso) si esta no es recibida, entonces son sacados los cuerpos y estos pasan al Museo de las Momias. Segundo, la tierra de Guanajuato tiene una composición química que no permite que la piel y los huesos se descompongan como parte del proceso natural de la muerte al ser consumidos por los microorganismos encargados del reciclaje natural de los seres vivos. Estos dos factores influyen en que se de origen a las Momias de Guanajuato. Es de observarse entonces que estas no tienen un proceso de embalsamamiento como las momias de Egipto, incluso son muchísimo más recientes con una antigüedad promedio de 100 años.
Más tarde regrese a San Miguel de Allende para un evento programado para la tarde de ese día.
El viaje fue ampliamente satisfactorio, y quede con la “espinita” clavada de regresar para solventar mis visitas pendientes a tanta riqueza histórica de nuestro país.
Popularity: 1% [?]





