El gobierno de Venezuela nacionalizará Cemex.
Viernes 4 Abril 2008 @ 8:22 pm

cemex.JPGEstá demostrado a lo largo de la historia que por más que se tenga aversión al modelo capitalista por parte de algún gobierno, este es necesario y aunque se intente negar su adopción evidentemente depende de él de una u otra manera.

El ejemplo más significativo podría ser en mi opinión el de la ex Unión Soviética que en los 80s fue la punta de lanza del bloque socialista, mismo que entre otros integraban países de Europa del Este, de Asia y en América tenía su representación en la isla caribeña Cuba. No creo necesario detallar el desenlace de estas naciones.

Quien tomo la estafeta de líder mundial de este modelo económico fue el gigante asiático China, pero a diferencia de la antigua Unión Soviética, el país más poblado del mundo ha sabido inteligentemente darle a su modelo socialista una interesante mezcla de capitalismo que aunque insistan en negarlo ahí está a la vista absoluta. Por doquier se ve la influencia de occidente y eso se nota en la increíble calidad de vida que han logrado no solo miles, sino ya millones de habitantes de la nación asiática, que según cálculos de analistas económicos, en pocos años dentro de su población total de más de mil millones de personas habrá 300 millones de habitantes con un poder adquisitivo alto, esto es el número total actual de habitantes ricos y pobres de los Estados Unidos, con esto desbancara a la que ha sido por muchos años la economía más poderosa del planeta. Estoy convencido que de no haber adoptado ciertas prácticas capitalistas por parte del gobierno chino esto no hubiera sido posible, es más, no es tan descabellado pensar que la suerte de ese país hubiese seguido la de la antigua URSS.

En nuestro continente hay un caso reciente de intento de aplicación de modelo económico basado en el socialismo, que por sí mismo y por sus postulados marxistas es bueno, lo malo es que quien lo aplica generalmente solo piensa en el beneficio propio y la misma esencia del sistema se presta para abusos con la excusa siempre por delante del “arriba el socialismo y abajo el capitalismo”, sin embargo jamás me ha tocado ver a un gobernante abanderado socialista que viva con las carencias de la clase trabajadora que tanto pregona defender, por el contrario, viven con la mayor de las opulencias del más grande magnate capitalista.

Soy una persona respetuosa de la soberanía del país hermano de Venezuela, y no está en mi dar una opinión a detalle de las decisiones que han tomado y los motivos que han tenido como nación para haber elegido a su actual sistema de gobierno, eso es algo que solo a ellos les compete. Sin embargo creo ahora tener el derecho de opinar del socialismo en general y de una decisión en particular tomada por el mandatario venezolano, ya que ha impactado a una empresa mexicana (y por ende a trabajadores mexicanos) que es ejemplo en nuestro país, la tercera cementera más grande del mundo: Cemex.

El día de hoy Hugo Chávez anuncio que nacionalizaría la industria cementera en Venezuela y por consecuencia a Cemex. Con esto se está llevando entre sus cuestionadas decisiones a una gran cantidad de personas de México, que dependen económicamente de esa empresa por trabajar alla. Tengo conocidos que están viviendo alternadamente entre Venezuela y Colombia por existir plantas de Cemex en esos dos países sudamericanos. Ahora su futuro y el de sus familias se torna incierto. Ya no digamos de los inversionistas que le apuestan a meter su dinero a X o Y economía nacional, que ahora estarán suspicaces tanto ellos como sus homólogos de otros sectores productivos de volver a invertir ahí, por lo menos en el corto plazo.

Está demostrado que cualquier gobierno es pésimo administrador de las empresas comercialmente productivas. Es absurdo que en estos tiempos en que la tendencia mundial es hacia la globalización y la apertura comercial se sigan poniendo en práctica arcaicas formulas de arrebatar a los particulares sus activos con el pretexto del “bien de la patria” ¿y al ciudadano común cuando le toca algo de los dividendos de esas empresas? ¿pues que no es eso hecho con la intención de hacerle un bien a la patria, y la patria son en la última de las definiciones los propios habitantes de la misma? ¿por qué no ven reflejado en su bolsillo el “beneficio” de tener una cementera (o cualquier empresa expropiada o nacionalizada) de la que ahora son “dueños”? y conste que hablo no solo del caso de Cemex, sino de cualquier nacionalización gubernamental de empresas de particulares en el mundo.

Ojala y la economía del hermano país de Venezuela no salga tan lastimada de este peculiar estilo de gobierno que tiene actualmente. Los caudillos que “quitan a los poderosos capitalistas para darle al sufrido pueblo” son una figura que merece enormemente un minucioso estudio por parte de sus gobernados, porque al final de todo el proceso el más raspado como siempre es el pueblo. Acá en México en décadas pasadas eso lo entendimos a punta de golpes de todo tipo.

Los mexicanos que en caso de verse afectados y perdieran su empleo en Venezuela por este designio gubernamental solo les quedara o mantenerse en aquel país y buscar nuevas formas de vida, o regresarse a México y emprender nuevos horizontes para superar esta polémica decisión.

Aquí el link a la noticia en CNNExpansion.

Comentarios (0) - Archivado en Categoría Mi punto de vista escrito por Rob (Administrador)  



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