Desde su introducción hace un año en el mercado mexicano (a nivel mundial ya tiene 2 años de historia) este producto llamado Coca Cola Zero (no es la Diet Coke) despertó polémica debido al uso en su fórmula de la sustancia conocida como ciclamato de sodio, que en los Estados Unidos está prohibida desde 1969, ya que según la Food and Drug Administration norteamericana (FDA) este endulzante puede tener efectos cancerígenos además de relacionar su consumo con casos de infertilidad.
Esto hizo que rápidamente corrieran las noticias y se generan en la red correos con el tema de la nocividad de este producto; investigadores del Instituto Politécnico Nacional de México citan que efectivamente se puede contraer cáncer si se consume el ciclamato de sodio en cantidades excesivas. Cada lata de 355 ml de Coca Cola Zero contiene 25 miligramos de esta sustancia y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recomienda que no se consuman más de 11 miligramos diarios de la misma por cada kilo de peso corporal.
Pues bien, a un año de haberse introducido al mercado, Coca Cola de México anuncio que ha modificado la fórmula para acercarse más a la fórmula original del famoso refresco y ha aprovechado para sustituir esta sustancia de triste reputación. Las sustancias que toman su lugar como endulzantes son el aspartame y acesulfame K. Según la FDA para que sea nocivo el aspartame, un humano de 70 kg. debería consumir 17 latas de 355 ml de refresco con este contenido, y por el lado del acesulfame, este no se metaboliza en el cuerpo sino que sale de el sin cambio.
Pues con esta noticia hay que revisar que la lata que se disponga de la tienda donde se compre en el producto ya contenga el aspartame y el acesulfame K…. por las dudas.
Aquí el link a la noticia del cambio de la formula.






MALO
JIJJJNOEA MALO ES BUENO
En España no esta prohibido, como tampoco lo esta en la unión europea y que en mucho países se utiliza ademas en la fabricación de otros productos alimentarios. Una declaración de la Agencia Española para la Seguridad Alimentaria dice que se trataba de “un problema totalmente político”.