Para las personas que han sido o somos fans del americano deporte de las tacleadas, seguramente el nombre de este mítico entrenador en jefe resulta totalmente familiar en sus mentes. Una verdadera leyenda que ha servido de inspiración a muchas personas dentro de este deporte e incluso en otras áreas deportivas y no deportivas en todo el mundo.
Vince Lombardi se gano a pulso el que el trofeo que se entrega a los ganadores del Súper Bowl lleve su nombre.
Nació en Brooklyn Nueva York el 11 de junio de 1913 en una familia católica, lo cual muchos comentan fue parte importante en su formación de valores aplicados en la disciplina que tantos triunfos le dio. Estudio en la Universidad de Fordham y ahí se recibió con la máxima distinción Cum Laude por su dedicación en todo lo que hacia; fue profesor de algebra, física, química y latín en el Instituto Santa Cecilia en Nueva Jersey; entreno en el mismo instituto a los equipos de beisbol, basquetbol y por supuesto futbol americano, para finalmente dedicarse de lleno a entrenar únicamente en este deporte en la Universidad en la que se recibió: Fordham.
Lombardi no llego a la NFL directamente a los “cabezas de queso” (Empacadores de Green Bay), sino llego a los Gigantes de Nueva York en el año 1954 como asistente de Jim Lee Howell en el puesto de coordinador ofensivo. En 1959 se convirtió en entrenador en jefe del equipo que le dio gloria y su ingreso a los anales de la historia del futbol americano: Green Bay. El equipo tenia 12 años con temporadas negativas, y la primer campaña que Vince Lombardi se hizo cargo de el termino con esa mala racha quedando sus números en 7-5 (el año anterior los números de la franquicia fueron 1-10-1).
En la era Lombardi empezaron a destacar nombres que también a la postre serian legendarios como el mariscal de campo Bart Starr que fue forzado por su jefe a dar lo mejor de si en cada entrenamiento hasta alcanzar la excelencia.
También en la era Lombardi se desarrollo el juego que ahora es conocido como el “Tazón del Hielo” por las infames condiciones climatológicas en que fue llevado a cabo el mismo entre los Empacadores de Green Bay y los Vaqueros de Dallas el 31 de diciembre de 1967: ese día se recuerda hasta entonces como el fin de año mas frio en el norte del estado de Wisconsin, la temperatura estaba en los 25 grados bajo cero y el terreno de juego estaba tan duro y congelado que los que estuvieron ahí comentan que parecía una pista de patinaje. Los silbatos de los árbitros se congelaron y no pudieron ser utilizados desarrollándose el juego sin estos; el viento literalmente aullaba, y el partido fue definido por el estrella quarterback Bart Starr quedando el marcador 21-17 en favor de Green Bay. Previo a la victoriosa culminación, Lombardi ordeno a Starr la triunfal jugada con una de sus míticas frases: “Hazlo, y salgamos de este infierno de una vez”.
Tristemente tres años después perdió la batalla más importante, la batalla contra la muerte; un cáncer intestinal termino con su vida el 3 de septiembre de 1970.
Lombardi dejo un gran legado, y a este respecto las palabras del esquinero de los Empacadores y miembro del Salón de la Fama, Herb Adderley, dan una clara idea de ello cuando comento que no pasaba un solo día de su vida sin que pensara en el famoso entrenador en jefe. Lombardi era del tipo de personas con un don tan grande para dirigir grupos que cuando decía “tomen asiento” las personas a su alrededor no se molestaban en buscar una silla, simplemente se sentaban.
A el se deben muchas frases que sirven de inspiración en diversas disciplinas en el mundo. Algunas de sus más famosas:
“Ganar no lo es todo, es lo único”
“Si no te animas con entusiasmo, serás despedido con entusiasmo”
“Para alcanzar el éxito, en cualquier cosa que te propongas, has de pagar un precio”
“Le llaman entrenar pero en realidad es enseñar. No les dices simplemente lo que tienen que hacer… has de explicárselo”
“Jamás ganarás un partido a menos que superes al tipo enfrente tuyo. El marcador no importa nada. Sólo vale para los aficionados. Tú tienes que ganar la guerra con el hombre que está frente a ti. Tienes que ganarle a tu hombre”
“Cuanto más trabajas, más difícil es rendirse”
“Una vez que aprendes a rendirte, eso se convierte en un hábito”
“Si no importa quien gana o pierde en el juego, ¿entonces por qué llevan la cuenta en el marcador?”
“No se trata de las veces que te tiran al suelo, sino de las veces que te levantas”






Personalmente creo que en Mèxico; especialmente en los deportes necesitamos llevar a cabo las enseñanzas del Coach Lombardi.
Añadirìa un pensamiento màs:
“El que se esfuerza solo un poco, recibirà un poco”