Existe en el mercado, de unos años a la fecha una tecnología inalámbrica de corto alcance para transmisiones tanto de voz como de datos entre distintos dispositivos a través de una radiofrecuencia llamada Bluetooth, y es accesible en forma comercial para cualquier consumidor que desee adquirirla.
Dicha tecnología tiene un radio de operación limitado de metros a la redonda desde el dispositivo equipado con esa opción, que generalmente es de 10 metros de alcance aunque pueden lograrse distancias de hasta 100 con auxilio de repetidoras, existiendo la desventaja de que consume más batería por estas distancias mas largas.
Al escuchar esa definición, “Bluetooth”, viene a la mente casi en forma inmediata el mundo de los teléfonos celulares, y tiene lógica esta liga puesto que es precisamente la telefonía móvil la rama que ha encontrado un uso mas extendido de esa conexión por radiofrecuencia, sin embargo se puede emplear para casi cualquier aparato electrónico que utilice cables para la transmisión de datos o voz, tales como computadoras, impresoras, fax (este ultimo aparato cada vez mas en desuso), etc.
En términos comprensibles…¿Como opera Bluetooth y como puede utilizarlo el consumidor común? Vayamos por partes, ¿Por qué se eligió el nombre Bluetooth para esta tecnología, si en lengua inglesa significa Diente Azul? ¿Qué tiene que ver la rama de la medicina que estudia los dientes y sus enfermedades con la trasmisión de datos y voz por radiofrecuencia? En realidad el nombre no esta basado en la lengua inglesa sino en idiomas nórdicos, y se bautizo así en honor a un rey vikingo del siglo X de nuestra era, que tuvo el merito de unificar a las naciones que hoy conocemos como Noruega, Suecia y Dinamarca. Su nombre: Harald Blatand, que como ya cite, es un nombre nórdico, pero cuando se pronuncia su apellido en lengua nativa suena como la palabra en ingles bluetooth. Y así como el soberano Blatand logro unir a esos pueblos, en cierta medida la tecnología que tratamos en este artículo hace lo mismo: unifica, une dispositivos de manera inalámbrica. He ahí la causa de este honor.
Bluetooth se creo en el año 1999 a expensas de un grupo de gigantes de la comunicación, entre las que estaban originalmente Nokia, Ericsson, Intel, IBM y Toshiba, grupo al que después se unieron otras grandes empresas del sector como Motorola, Microsoft, etc. para así abrir el núcleo original de creadores de este estándar de comunicación y seguir aceptando miembros.
Trabaja en una frecuencia de radio del orden de 2.4 GHz, y tiene a la fecha 4 versiones: 1.1 (la original), 1.2, 2.0 y 2.1, teniendo esta ultima como ventajas mas significativas la sencillez en el “emparejamiento” de los dispositivos (el ligar un auricular manos libres a un teléfono celular por ejemplo), así como el sustancial ahorro de en el consumo de batería respecto a las primeras versiones. De ser necesario adquirir un dispositivo, se recomienda que la versión del mismo sea 2.1, que es la mas reciente por lo menos a esta fecha.
La manera de operar estos aparatos en realidad es muy sencilla. Por supuesto los dispositivos que se pretende unir deben contar con esta tecnología antes de pensar en ligarlos. Se habilita en cada uno el modo de emparejamiento, y automáticamente se dedicaran a buscar otros dispositivos que también tengan esa radiofrecuencia en un rango de 10 metros a la redonda para casi de inmediato encontrarse y avisar al usuario si desea agregar el encontrado a la lista respectiva. Si llegara a solicitar un código, normalmente las compañías fabricantes asignan el numero 0000. Por supuesto en los instructivos de uso se indica si es uno distinto a ese.
Verdaderamente es muy útil esta opción, especialmente para personas que tienen la costumbre (o necesidad) de hablar por teléfono cuando conducen un vehículo: pueden ir hablando sin la molestia de los auriculares con cables, con solo tener habilitada la conexión bluetooth en el teléfono celular, encender el manos libres, colocarlo en el oído y listo, el usuario estará utilizando la tecnología vista en la película “Yo, Robot” con Will Smith del año 2004, y mas aun, ya los teléfonos de ultima generación traen consigo un software que reconoce las instrucciones básicas de “llamar” y “verificar” con la voz del usuario sin necesidad de programación alguna; solo con presionar un botón ubicado al lado del teléfono, una grabación (que se puede elegir de entre varios idiomas y en el caso del español puede seleccionarse si es para México, España u otro país para así lograr un acento familiar en el altavoz) solicitara: “Diga un comando”, para simplemente indicarle “Llamar a Juan” y así proceder a marcar en forma automática el numero almacenado en la agenda del teléfono como “Juan”. Los dispositivos que me consta tienen este software creado por la empresa VoiceSignal y que he probado, son los modelos Pearl y Curve de Blackberry, y K1 de Motorola, funcionando todos de manera excelente.
Recientemente Motorola anuncio el que a su juicio es el manos libres Bluetooth mas pequeño, el MINI H9, con forma ovalada y del tamaño de una moneda (obviamente mas grueso) y con una extensión auricular de un centímetro aproximadamente que se inserta en el oído solo dejando ver un discreto accesorio casi imperceptible en la oreja del usuario, haciendo ver obsoleto el gadget de Will Smith en la futurista película citada en el párrafo anterior. La primera pregunta que me surgióal verlo fue: “ok, escuchas bien la conversación pero, ¿y por donde hablas si no se ve el micrófono? ¿te tienes que estar quitando y poniendo el dispositivo en tu oído para hablar?, por supuesto que no, sino perdería toda eficiencia este gadget, la respuesta estaba en la pagina en versión en ingles de Motorola: el aparato no toma la voz que sale de la boca del usuario, sino la voz desde el momento mismo que se genera internamente en la garganta del usuario, utilizando los canales anatómicos que tienen a bien estudiar los otorrinolaringolos. Simply amazing….





